Archive for August, 2010

DE REGANOSA A REGAVOSA

Recogemos el magnífico artículo del columnista José Manuel Ponte publicado en el diario La Opinión A Coruña el día 17 de Agosto de 2.010 en su sección INVENTARIO DE PERPLEJIDADES

JOSE MANUEL PONTE. Leo en un periódico que se arroga en exclusiva la defensa de los intereses de Galicia que las dos cajas de ahorros gallegas, en proceso de fusión, han vendido las acciones que poseían en Reganosa, la planta regasificadora instalada en el interior de la ría de Ferrol, a un fondo de inversión australiano que ahora detenta la mayoría. Antes que ellas, también hicieron lo mismo Endesa, Unión Fenosa y el Banco Pastor, con lo que del primitivo accionariado solo quedan, en minoría, el promotor original del proyecto, Roberto Tojeiro (del que, por su apellido, hay que sospechar que es gallego de estirpe) y la propia Xunta de Galicia, junto con la empresa estatal argelina Sonatrach. El periódico depositario de las esencias del galleguismo empresarial se lamenta de que los “emprendedores” nativos (así se les llama ahora) hayan dejado el control de las acciones en manos foráneas y se resienta la galleguidad de la iniciativa, para hacer negocio con la distribución del gas que viene en barco desde Argelia. Esta, digamos, bobada sentimental, ya la hemos oído con anterioridad respecto de la fusión de las cajas de ahorro de Galícia ; respecto de Unión Fenosa y de Fadesa; respecto de la adjudicación de parques eólicos; respecto de la instalación en Portugal de una planta de acuicultura por una empresa gallega a la que no se le permitía ubicarse en un espacio natural protegido; y respecto de la venta de cualquier activo empresarial más allá de los confines del Padornelo. Por supuesto, la culpa de la venta de empresas con sede en Galicia a empresas o personas foráneas, hay que atribuirla en exclusiva a los gallegos que se desprenden de ellas, supongo que con la idea de hacer un buen negocio y meter el dinero en el bolsillo, pero el periódico depositario de las esencias de la galleguidad pasa de señalarlos con el dedo, o de reprocharles su traición a la patria común, y se limita a lamentarse, o a pedir que otros “emprendedores” autóctonos defiendan la posición con el mismo celo con que los Irmandiños defendieron su identidad frente a los Reyes Católicos, aquellos pioneros del centralismo español. Y, a la vista está, que, con el mismo resultado. Aún no hace mucho, se supo que la autopista que cruza el país de norte a sur, y tiene un peaje carísimo, está mayoritariamente en manos de un fondo de pensiones norteamericano. La defensa de la galleguidad empresarial, en plena globalización económica, es un argumento puramente retórico, que sólo sirve para que el editor del periódico se disfrace, ocasionalmente, con el traje regional gallego y quede bien ante su clientela. El resto es mercancía intelectual de ida y vuelta. Y sino, fijémonos en este simple detalle. Cuando el periódico lanzó una campaña a favor de la fusión de las cajas de ahorro gallegas, ofreció como argumento que la nueva entidad lucharía por preservar la galleguidad de las inversiones y de las empresas gallegas. Ya se ve en que ha quedado eso. A dos pasos de consumarse la fusión (en sentido contrario a como la concebía el periódico, por cierto), las dos cajas se han apresurado a vender su participación en Reganosa a una entidad australiana. Todo el proceso de la instalación de Reganosa (o Regavosa) es un puro disparate. Allí se construyó un puerto exterior con el pretexto de sacar el trafico más peligroso del interior de la ría y se ubicó dentro la regasificadora, que es una bomba.

http://www.laopinioncoruna.es/opinion/2010/08/17/opinion-reganosa-regavosa/411305.html

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08 2010

EL DISLATE DE REGANOSA

Artículo del columnista Miguel Ángel Aguilar publicado hoy en el diario Cinco Días.

El dislate de Reganosa. Miguel Ángel Aguilar 05/03/2010

Se veía venir y en estas mismas páginas (véase CincoDías del 30 de noviembre de 2007) se advirtió del dislate que suponía instalar en la ría de Ferrol la planta de regasificación promovida por Reganosa. Una barbarie contra la que se venía estrellando la oposición ciudadana. Pero de nada han valido los clamores para poner coto a la suma de ilegalidades, el absurdo de su ubicación y los incumplimientos de las más elementales normas de seguridad industrial y medioambiental. La lucha contra semejante desatino tiene un rastro en los tribunales de justicia reflejado en el procedimiento ordinario 966/2004, es decir que va para siete años, sin que haya logrado pasar la barrera del silencio, excepción hecha del eco alcanzado en el diario La Opinión de La Coruña. De ahí la consiguiente desatención de la Xunta de Galicia pese a la sucesión de Gobiernos de diferente coloración política.

El presidente socialista Emilio Pérez Touriño, cuya mayoría parlamentaria completaban los del BNG, tan radicales y tan ecologistas ellos, se comportaron como si debieran subrogarse en las corrupciones financieras y políticas de los tiempos de Manoliño Fraga. Y ahora el nuevo presidente Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular, se siente del todo legitimado para seguir en la misma línea sin necesidad de hacer oídos sordos porque la cuestión sólo sigue mereciendo un estruendoso silencio mediático. Como dijimos en su día, a la planta de Reganosa sólo se puede acceder desde el mar abierto a través de un estrecho canal de escasa profundidad y de más de 4 kilómetros de longitud, condiciones que impiden el tránsito de los grandes buques gaseros. Así las cosas, el número de buques metaneros que son compatibles con nuestra planta es muy reducido y de ese número están excluidos los nuevos buques de tecnología Q-Flex y Q-Max que incorporan medidas adicionales de seguridad pero que dadas sus dimensiones quedan descartados.

Pasemos de puntillas el peligro que supone la planta para las más de 7.000 personas que viven dentro de un radio inferior a 2.000 metros con viviendas a distancias de apenas 80 metros; también que los fondos marinos de este canal estén clasificados como lugar de interés comunitario (LIC) bajo normas de protección integral, lo cual excluye la posibilidad de proceder a dragarlos. Pero debemos reseñar que los tanques de la planta se encuentran en Punta Promontorio, dentro de la zona de seguridad para la Defensa Nacional situada frente al arsenal de El Ferrol. Asombra que todo este proyecto haya podido culminarse cuado los buques gaseros con su carga de Gas Natural Licuado (GNL) quedan fondeados a menos de 200 metros de los buques de la Armada y del resto de las instalaciones navales complementarias. En todo caso, resultó indeleble la lección aprendida en agosto de 1999 cuando el contralmirante Pedro Español Jofre de Villegas, con el respaldo del almirante jefe de la Zona Marítima del Cantábrico, Rafael Morales Robledo, hizo constar la gravedad de la situación que venimos describiendo sin que se registrara otra reacción del ministro de Defensa, Federico Trillo, que la de pasar a la reserva a dicho almirante.

El asunto sigue bullendo porque, entre otras, la Plataforma de Veciños de O’Cruceiro de Mehá acaba de solicitar, con fecha de 3 de marzo de 2010, a la Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, la ampliación de prueba en el procedimiento arriba citado número 966/2004. La solicitud menciona documentos que se propondrán como prueba pero que no han podido ser aportados porque dan cuenta de hechos de fecha posterior al periodo de proposición. Se trata de la Nota de Operación número 5, de fecha 26 de febrero de 2010, emitida por Enagás, como gestor técnico del sistema gasista. En resumen, consiste en el desvío de un buque metanero y de un cambio de destino a una planta, la de Reganosa, distinta de la que figuraba originariamente designada para la descarga del GNL. La nota de Enagás trae causa de la necesidad de mantener las necesarias existencias mínimas de gas licuado por debajo de cuyos niveles se derivan peligros inadmisibles.

Súmese al asombro del desastre económico de Reganosa para el sistema gasista del Estado el fantástico negocio que ha supuesto para los inversores, que perciben una retribución de más de 60 millones al año pese a que la planta es deficitaria y está por debajo de la actividad mínima, y al mismo tiempo obsérvese que el déficit del sector gasista en 2009 fue de 60 millones.

En resumen, que la planta de Reganosa es generadora de problemas de operatividad y seguridad, deficitaria para el sistema, con rendimientos insuficientes y perturbadora para el sistema gasista. El paso del tiempo ha ratificado el desatino que los tribunales dejan sin proveer como en justicia corresponda.

Miguel Ángel Aguilar. Periodista

http://www.cincodias.com/articulo/opinion/dislate-Reganosa/20100305cdscdiopi_1/cdsopi/

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08 2010